Desde distintos sectores e instituciones que agrupan a trabajadores y trabajadoras de la salud expresamos nuestro más enérgico repudio a los dichos del Dr. Carlos Rojo, presidente de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires, expresados públicamente durante el acto por el 90° aniversario de la institución, ceremonia que contó con la presencia de numerosos invitados especiales, tanto del gobierno de la ciudad como del ámbito universitario.
Es profundamente preocupante que quien tiene la responsabilidad de velar por los intereses y la dignidad de los médicos municipales frente a las autoridades empleadoras aproveche una ceremonia institucional para desacreditar y agraviar públicamente a un integrante de la propia asociación y dirigente gremial, el Dr. Guillermo Muñiz, en presencia de funcionarios del GCBA, representantes de la parte empleadora y demás asistentes especialmente convocados. Una conducta de estas características no solo resulta impropia del ámbito institucional, sino que también afecta la convivencia democrática y el respeto que debe prevalecer entre quienes representan a los trabajadores.
Esta reprochable actitud del Dr. Rojo, al emitir durante su alocución juicios negativos sobre la persona del Dr. Muñiz, no concuerda con la función y la responsabilidad del cargo que ocupa y para el que fue elegido, no hace más que debilitar la fuerza colectiva de los trabajadores, y hace presumir una conducta basada más en la ambición de preservación del poder y sus intereses personales que en la defensa genuina de los derechos de sus representados.
Del mismo modo, nos preocupa profundamente el tono intimidatorio que el Dr. Rojo exhibió en su discurso, buscando disciplinar mediante el miedo a quienes piensan distinto o reclaman transparencia en la gestión y una representación real, en vez de promover la participación democrática, el empoderamiento del gremio y el debate sindical sano.
No es la primera vez que ocurren hechos de estas características promovidos por el Dr. Rojo, de quien se sigue esperando explicaciones claras sobre la retención indebida de fondos -desde noviembre de 2024- que el GCBA aporta mensual y nominalmente para la cuenta de los médicos municipales, que la obra social distribuye para el pago de la cobertura médica. Hasta el día de hoy, nunca se informó con claridad qué destino tuvieron esos fondos pertenecientes a los trabajadores de la salud, ni existen respuestas satisfactorias sobre su manejo. Se trata de una situación de extrema gravedad que el Dr. Rojo deberá esclarecer ante sus representados y ante la Justicia. Porque la honestidad, los derechos y la defensa de los trabajadores no se negocian.

